martes, 16 de junio de 2015

ESOS ROJOS COMUNISTAS






ESOS ROJOS COMUNISTAS

¡Pensar que cuando era adolescente creía que me lo dejaban todo hecho! Y no, parece ser que sólo lo dejaban atado, bien atado.

Mientras la vieja Europa aniquila sin piedad su envidiado “estado de bienestar”, al otro lado del charco parece que algunos comienzan a pensar que aquella Europa no estaba tan mal diseñada.

Sí, al otro lado del charco hay un peligroso estado, que no sólo se conoce por sus playas y su industria cinematográfica, sino que al paso, se hará famoso por los rojos comunistas de sus dirigentes y habitantes.


-          Ciudad de Richmon (la del estado de California) En 2013, la alcaldesa “progre” de esta ciudad, vio cómo ésta se podía quedar vacía como la semi desierta Detroit. Ante la avalancha de desahucios que se avecinaba decidió ponerles freno. ¿Cómo? Negociar con los bancos y ofrecer un precio por las viviendas tasados por una empresa independiente, si éste se negaba, ella utilizaría su derecho a expropiación (en los países ultraliberales también se expropia cuando hay que construir una carretera, poner una vía de tren…) facilitando un justiprecio por la vivienda. Una vez la vivienda pasa a ser propiedad del Ayuntamiento, se negocia con la familia alquiler,  alquiler con recompra o la solución que a ambos les parezca más propicia.

En España, hay alcaldesas que venden vivienda social a fondos buitre para los que trabaja su hijo, hasta donde sé, estas ventas se han denunciado. No sé lo que dice la ley, ni lo que dirá un juez, pero mi sentido común me dice, que cuando menos, no es ético vender vivienda social que hemos pagado con nuestros impuestos a empresas privadas, por mucho que el hijo del alcalde trabaje en ellas.  En todo caso, en España existe el derecho de tanteo y el retracto. Entiendo que un Ayuntamiento puede comprar vivienda conflictiva en nombre y para sus ciudadanos, y éstos ya pagarán como se pueda. ¿No es esa la función de la vivienda social?

En este amado país, ya dicen que nada de esto es posible. Sin duda se puede, ¡vaya si se puede! Y si no, miren ustedes a éstos peligrosos comunistas californianos (o a nuestra particular Ada).

-          En la ciudad de Los Ángeles (California), los dirigentes municipales, que aparte de rojos y comunistas son unos hachas, han hecho cuentas y han llegado a la más que excéntrica conclusión de que la pobreza les sale cara, y no es justo que el estado cargue con la parte que las empresas no pagan y se embolsan como beneficio, y con un gran sentido común (bajo mi punto de vista) han ideado un plan revolucionario: el salario mínimo pasará de los nueve a los quince dólares en el 2020. La subida se hará escalonadamente y por tramos, ya que no es lo mismo una empresa con tres mil empleados que una de diez. Hasta ahí se entiende.

En España, día sí, día también, la mayor organización empresarial, que aspira como todo español muy español a ser asalariado de sus empleados, suplica que les permitan fustigar más los bolsillos de sus súbditos, una panda de brutos e ignorantes que van a la universidad a beber vino y follar como locos, y lo único que medio saben hacer es llevar copas de un cangrejo a otro chapurreando un inglés incomprensible, y encima tienen la osadía de pretender que se les pague y vivir de ello.

-          Tercero y último. El colmo del comunismo de estos locos californianos, son los mandamases del propio estado. Para promocionar las energías renovables, no se les ha ocurrido otra cosa que la bolivariana idea (a Chávez sin duda le hubiese gustado mucho esto) de regalar placas solares. Sí, has leído bien, esos locos californianos REGALAN PLACAS SOLARES. Llegados a este punto te preguntaras a quien. En un país como España pelearían por ellas hasta dejarse sin pelos, no digo de donde, los Mandarines de la Naranja y los Fans de la Pera… pero ellos son diferentes. Han decidido que los agraciados sean las familias con rentas mínimas y gentes de bajos recursos, para que disfruten un poquito de los cambios climatológicos, y compren alguna chuche a los nenes.
Por cierto, el dinero para tanto dispendio ¿sabe de dónde lo obtienen? Exacto, de los impuestos que pagan las empresas que contaminan, y que los “administradores” han de emplear en cuidar el medio ambiente. Un buen uso diría yo.
En España es “igualico”. Tenemos un ministro de la cosa que es canario, no por cantar bien sino que es de Canarias aunque se apellida Soria, y que quiere poner un “impuesto por usar el sol”, que hasta los americanos comunistas saben que es de todos. En España, que ni es bolivariana ni Bolivia, parece que al final nos tragaremos la nueva ley “en proyecto”, que será utilizada como lanzadera para cuando la política, de la que tan bien viven muchos inútiles, les diga adiós. ¡Qué tiempos aquellos en que los bolivianos (de Bolivia) corrieron del país a las empresas del agua que pretendían prohibir llenar cubos de lluvia! (Que también es de todos, o al menos, de aquellos a los que les cae encima “cuando les cae”).


Yo no es que sea muy pro yanqui, más bien nada, pero he de reconocer que estos locos comunistas californianos me han conquistado. Da igual de dónde procedan las ideas, lo importante es que funcionen y solucionen problemas.

Hoy día, en España, aspirar a un techo, una subida de sueldo o calentar la casa en invierno es cosa de perroflautas, bolcheviques y peligrosos antisistema, por ello he decidido escribir esta especie de loa para cosas que están bien hechas al otro lado del charco (tan poco admirable en infinidad de cosas de las que hoy no procede hablar).


PD: No añado ningún enlace a ninguna de estas “noticias” porque en cualquier buscador se puede acceder fácilmente, a través de diversos medios, a toda esta peligrosa información para mentes calenturientas.
Luisa L. Cortiñas

Ironía: Figura retórica que consiste en dar a entender lo contrario de lo que se expresa.

viernes, 12 de junio de 2015

SEMANA DE PRODIGIOS (Parte 6)





Mil disculpas, los hados de la programación me la han vuelto a jugar. ¡Ains!

Vamos por la "parte 6". Seguimos con el miércoles.
Si te has perdido el capítulo anterior pincha en el enlace. ¡Buena lectura!
Si lo has encontrado hoy y te apetece saber qué ocurre desde el principio pincha este enlace



SEMANA DE PRODIGIOS (Parte 6)


Laura salió de casa hecha un figurín. Sin duda, su admirador secreto la observaba por las mañanas cuando se dirigía a su lugar de trabajo. Hacía ya tiempo que no se ponía falda, pero esa mañana apetecía, todo invitaba a airear las piernas y que fueran adquiriendo un poco de color. Desde que había conseguido destino en aquella modesta ciudad de treinta mil almas iba a su trabajo andando, ya casi se había olvidado del coche. En menos de un par de años los pitidos se habían convertido en algo lejano y ajeno. Recuerda sin añoranza aquellos atascos interminables para entrar en la capital que la habían empujado a levantarse dos horas antes para evitar la hora punta, y pasar tres cuartos de hora en la cafetería de al lado del ambulatorio, dando vueltas al café y haciendo familia con los compañeros. En aquel tiempo discutía con Ramón, que no entendía tanta entrega laboral. Él no necesitaba madrugar tanto, y tampoco se preocupaba demasiado, el trabajo iba sobre ruedas y los contratos en el mundo de la construcción en pleno “boom” se firmaban entre comida y comida. Lo de él era dinero fácil, ella en cambio siempre salía un par de horas más tarde de su hora, le gustaban las personas, le gustaba escucharlas. Era cierto que se preocupaba más de lo normal, y que en ocasiones los problemas ajenos los hacía propios, esto provocaba que consumiera gran parte de su tiempo libre en investigar otros campos médicos. Su interés y constancia había hecho que fuera apreciada por gran cantidad de especialistas, que siempre procuraban mimar un poco más, si cabía, a los 
pacientes que ella les enviaba.

Ya estaba este miércoles a las puertas del ambulatorio, un edificio gris de dos plantas, amplio y luminoso, como dictaban las nuevas modas. El guardia de seguridad, que habían contratado recientemente para evitar pequeños incidentes, provocados más por las miserables decisiones de algunos políticos que por los malos humos de los pacientes, la recibió con una gran sonrisa poco habitual en él.

Al saludar a las chicas de recepción con un alzado de mano, éstas sonrieron y con gestos le indicaron que se acercara al mostrador. Hoy tenía dos sobres de dos pacientes. Los habituales y crónicos solían dejarle sus necesidades en un sobre, ella incluía los medicamentos solicitados en su tarjeta y se ahorraban pasar por consulta. Le gustaba ese método, no era el habitual, pero cuando uno pagaba tenía derecho a comprar el ibuprofeno con el descuento correspondiente. Estaba un poco desilusionada cuando no le dieron ningún sobre azul, su admirador había utilizado un sobre azul. Cuando ya se iba ir una compañera la agarró del brazo y le dijo que esperase, se agachó y de debajo del mostrador levantó un inmenso ramo de rosas rosas y amarillas, sus favoritas.

—Ahí hay al menos dos docenas —exclamó sonriente—, además son mis favoritas. ¿No tienen tarjeta?

—Tarjetón, diría yo.

—Sí, tarjetón —dice Laura, mientras coge el gran sobre azul—. Me voy a la consulta.

—Ya contarás que dice.

—A ti te lo voy a contar yo.

Laura no podía estar más feliz. Desde niña le gustaban los colores rosa y amarillo, siempre le parecieron la combinación perfecta. Dejó de vestir de amarillo el día que la cool de su curso le dijo “no hay campo sin grillo, ni hortera sin amarillo”. A ella nadie la llamaba hortera. No volvió a vestir dicho color, pero se vengó con las sábanas, las cortinas, las paredes, los manteles. Su casa era un homenaje silencioso al amarillo y al rosa chicle. Ahora ya no le importaba lo que los demás dijeran.

A media mañana, decidió que esta tarde se compraría un vestido de dicho color.

En cuanto llegó a casa, entró como una ráfaga de viento y se dirigió al cuarto de Laura.

—Hola cariño, ¿qué tal todo?

—Bien, todo bien. Mamá, ¿has venido corriendo?

—Más o menos. Oye, ¿sabes si el amarillo es tendencia para el verano?

—Sí, el amarillo cítrico, pero también se llevan los pasteles, las veladuras, ¿y ese interés por la moda?

—Había pensado en ir esta tarde de compras. ¿Tienes tiempo para acompañar a tu anciana madre?

—Para ir de compras siempre tengo tiempo, no hace falta que digas que eres una dulce ancianita para convencerme.

—A las cinco en la cocina. No falles.

—Como un clavo.

Llegaron a casa inundadas de bolsas, habían renovado el armario para la próxima temporada, y Laura se hizo con un vaporoso vestido amarillo de tirantes que le quedaría estupendo cuando se hubiera puesto un poco morena. La niña se había vuelto loca, y llevaba de todo.

La verdad es que fue una tarde estupenda. Laura hija estaba encantada de ver a su madre tan feliz, desde que papá se fue con la fresca ésa a la que dejó preñada, no estaba la pobre para muchas alegrías. Hoy la había visto realmente muy contenta e ilusionada. 
Luisa L. Cortiñas



CONTINUARÁ.
Siguiente (Este enlace no funcionará hasta la próxima semana).

Si a alguien le mata la intriga (no creo, los políticos me hacen competencia desleal) y no puede esperar, está a la venta, se puede enlazar en la foto de portada.
Del resto, ya saben, que como buena gallega, aparte de los viernes publico cuando me peta.